El 70% de los españoles ha acudido a trabajar enfermo al menos una vez en el último año
El absentismo laboral se ha convertido en uno de los principales desafíos para las empresas españolas, tanto por su impacto en la organización del trabajo como por las dificultades para gestionar sus causas. Sin embargo, detrás de las cifras existe una realidad más compleja de lo que habitualmente se percibe. Cerca de siete de cada diez españoles reconocen haber acudido a trabajar enfermos al menos una vez durante los últimos doce meses, lo que pone de manifiesto la necesidad de abordar el problema desde la perspectiva de la salud y la prevención. El 77% considera que el absentismo laboral es un problema grave en España, aunque persiste la confusión entre las bajas médicas justificadas y las ausencias injustificadas, según un estudio de Gi Group Holding e Ipsos.

Así lo recoge el informe «Tendencia y análisis del absentismo laboral en España», elaborado por Gi Group Holding, multinacional especializada en soluciones de recursos humanos, en colaboración con Ipsos y con el patrocinio de Vitaance. Según los datos del INE correspondientes al segundo trimestre de 2026, el absentismo alcanzó el 7,2% de las horas pactadas, mientras que las ausencias por incapacidad temporal representaron el 5,6%, el 78% del total.
El estudio revela, no obstante, una importante diferencia entre los datos y la percepción social. El 45% de los españoles asocia el absentismo principalmente con las faltas injustificadas, frente al 22% que lo relaciona con las bajas médicas y el 27% que identifica ambas situaciones. Además, solo el 16% considera que la mayoría de la población distingue claramente entre una baja médica justificada y una ausencia injustificada.
Para Silvia Bravo, directora de Opinión Pública de Ipsos, esta brecha refleja la persistencia de un cierto sesgo moral y de control que desvía la atención de las causas reales del fenómeno. A su juicio, es necesario entender el absentismo como una realidad compleja en la que intervienen factores relacionados con la salud, la prevención y las condiciones del entorno laboral.
Uno de los datos más significativos del informe es que la mitad de los encuestados (50%) afirma haber trabajado enfermo en lugar de solicitar una baja, mientras que el 19% reconoce haber combinado ambas situaciones. Por su parte, solo el 11% asegura haber cogido una baja cuando la necesitó. Además, el 66% sostiene que únicamente recurre a ella cuando resulta realmente necesario, porcentaje que aumenta hasta el 73% entre la Generación Z.
Esta tendencia también se refleja en la percepción de que muchos trabajadores retrasan la solicitud de una baja más de lo que deberían, una opinión que alcanza al 68% de los jóvenes de la Generación Z. Mayte Micó, responsable del informe de absentismo de Gi Group Holding, considera que acudir al trabajo estando enfermo pone de manifiesto la importancia de promover entornos laborales en los que la salud y el bienestar sean prioritarios, mediante una adecuada prevención y gestión de las ausencias.
Las diferencias territoriales también son relevantes. Navarra registra la mayor tasa de nuevas bajas, con un 54%, seguida de Cataluña (48%) y Canarias (46%), frente a una media nacional del 35%. En el extremo opuesto se encuentran Extremadura (20%) y Galicia (24%). Sin embargo, Galicia presenta la mayor duración media de las bajas, seguida de Extremadura.
En cuanto a las causas, el 77% de los españoles considera que el absentismo es un problema grave. La falta de compromiso o motivación de algunos trabajadores y la facilidad para acceder a bajas o posibles situaciones de abuso encabezan los motivos señalados, ambos con un 20%. Les siguen las condiciones laborales precarias (15%) y los problemas de salud mental, estrés o burnout (15%).
La percepción varía según la edad. Los millennials destacan los problemas de salud mental como principal causa, mientras que la Generación Z y la Generación X apuntan a la facilidad para acceder a las bajas. Los baby boomers, por su parte, señalan principalmente la falta de compromiso y motivación.
Pese a estas diferencias, existe un amplio consenso sobre la necesidad de mejorar la prevención. El 49% cree que muchas bajas podrían evitarse mediante una mejor prevención, conciliación o gestión sanitaria. Asimismo, tres de cada cuatro españoles consideran que las empresas pueden desempeñar un papel clave en la reducción del absentismo, mientras que el 45% defiende que compañías, trabajadores y administraciones deben implicarse por igual.


