El empleo de 2026 premiará los perfiles híbridos, capaces de moverse entre tecnología, negocio y criterio humano
España, febrero de 2026
La automatización y la inteligencia artificial están transformando el mercado laboral a gran velocidad, pero el verdadero desafío no es tecnológico, sino estratégico. Así lo advierte Sergi Simón, asesor académico de EALDE Business School, quien sostiene que el debate actual se está centrando en la pregunta equivocada. “Estamos automatizando muy rápido, pero todavía no hemos decidido bien qué no deberíamos automatizar”, afirma.

Desde su experiencia como consultor en gestión de riesgos y sostenibilidad y como docente en formación directiva, Simón subraya que uno de los errores más frecuentes es confundir profesiones con habilidades. A su juicio, las ocupaciones con mayor crecimiento en 2026 no serán necesariamente las más tecnológicas, sino aquellas capaces de combinar conocimientos técnicos con criterio humano, comprensión del contexto y capacidad de decisión en entornos de incertidumbre. “El valor no estará en saber más tecnología, sino en saber usarla con responsabilidad”, explica.
Los datos respaldan esta visión. Según el Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum, de aquí a 2030 la creación y destrucción de empleo afectará al 22% de los puestos actuales. Se crearán alrededor de 170 millones de nuevos roles y desaparecerán 92 millones, lo que deja un saldo neto positivo. “No estamos ante un apocalipsis laboral, sino ante una recomposición profunda del trabajo”, señala Simón.
El cambio, sin embargo, no se producirá tanto en los puestos como en las tareas. Actualmente, cerca del 47% de las tareas siguen siendo realizadas principalmente por humanos, frente a un 22% dominado por tecnología y un 30% ejecutado de forma combinada. Las previsiones apuntan a una distribución casi equilibrada hacia 2030. En este escenario, el crecimiento no se limitará a la programación o al desarrollo de sistemas, sino a la capacidad de rediseñar procesos, gobernar automatizaciones y decidir en qué momentos la máquina debe apoyar y en cuáles no debe tomar decisiones.
Aunque la demanda de especialistas en datos, inteligencia artificial o ciberseguridad seguirá al alza, el mayor aumento de empleo en términos absolutos se dará en sectores que constituyen la base de la economía. El propio World Economic Forum identifica un crecimiento significativo en ámbitos como la agricultura, la logística, la construcción, la economía de los cuidados y la educación. A ello se suma una tendencia demográfica relevante. El OECD Employment Outlook 2025 de la OCDE advierte del llamado demographic crunch, el estancamiento o descenso de la población en edad de trabajar en los países desarrollados, combinado con una mayor demanda de servicios sanitarios y asistenciales. “Son profesiones donde la productividad no se instala como un software, porque dependen de presencia, confianza y juicio situacional”, apunta el experto.
El foco en el futuro del trabajo suele ponerse en aprender nuevas tecnologías, pero los datos indican otra prioridad. El World Economic Forum estima que el 39% de las habilidades clave cambiarán de aquí a 2030 y que el pensamiento analítico seguirá siendo la competencia más valorada por la mayoría de las empresas. Además, el 63% de los empleadores reconoce que su principal freno para adaptarse a la digitalización no es la tecnología, sino la falta de talento preparado. “La conclusión no es ‘aprende IA’, sino aprende a pensar mejor rodeado de IA”, resume Simón.
El asesor académico de EALDE alerta también de los riesgos de automatizar sin gobernanza. La normativa europea, como el AI Act, ya establece exigencias estrictas para los sistemas de alto riesgo. De cara a 2026, el perfil más valioso será el profesional híbrido, capaz de moverse entre tecnología, negocio y criterio humano. No se trata de que todos programen, sino de que entiendan los datos, sus límites y las implicaciones éticas de las decisiones. “La mejor estrategia no es ser el más tecnológico, sino el más útil en decisiones complejas con tecnología alrededor”, concluye Simón.


