El oro es dinero, todo lo demás es crédito
Alemania, abril de 2026
Los metales preciosos y otras materias primas continúan consolidándose como pilares clave en la estrategia de inversión del fondo ACATIS Value Performer. En un contexto de incertidumbre económica global, sus gestores destacan especialmente el potencial de activos como la plata, el oro y el uranio, cuya evolución, aseguran, responde más a una corrección puntual que al final de un ciclo alcista.

En el caso de la plata, el mercado atraviesa actualmente su octavo año consecutivo de déficit de oferta, lo que mantiene una fuerte tensión en la demanda. Aunque a finales de enero sorprendió la rapidez de la subida de precios, desde el fondo consideran que este repunte era inevitable. De hecho, apuntan a que, a medio y largo plazo, no es descartable que la plata alcance cotizaciones de entre 200 y 300 dólares por onza troy.
Este metal, considerado el más conductor del mundo, desempeña un papel esencial en sectores estratégicos como la energía solar, las baterías, los centros de datos o la industria armamentística. Según los gestores, esta relevancia ha llevado a potencias como Estados Unidos y Rusia a incrementar sus reservas estratégicas, mientras que determinadas dinámicas del mercado estarían manteniendo los precios artificialmente bajos. Denuncian, además, presiones a la baja vinculadas a la operativa de grandes bancos en mercados como COMEX o LBMA, lo que estaría restando relevancia a estos centros tradicionales de negociación en favor de acuerdos directos entre productores y compradores. Como ejemplo, señalan que el precio de la plata en Shanghái se sitúa actualmente en torno a un 10 % por encima del registrado en Londres.
En cuanto al oro, el fondo mantiene desde hace años una fuerte exposición a través de compañías como Newmont, líder mundial del sector. El creciente interés de los bancos centrales por este activo, en detrimento de sus propias divisas, refuerza su papel como valor refugio. Desde la congelación de activos rusos, se ha intensificado la percepción del oro como alternativa a los bonos soberanos, especialmente en un escenario en el que economías como las de Estados Unidos, Japón o varios países europeos afrontan elevados niveles de endeudamiento. “El oro es dinero; todo lo demás es crédito”, recuerdan los gestores, citando al banquero J. P. Morgan.
En el ámbito energético, el fondo mantiene posiciones en grandes compañías petroleras como ConocoPhillips, Equinor o Shell, atraído principalmente por sus elevados dividendos. No obstante, en marzo redujo parcialmente su exposición ante el riesgo de una corrección del mercado. De forma paralela, reforzó su apuesta por América Latina con la incorporación de Petrobras y Vista Energy, además de sumar a su cartera empresas como Halliburton y LyondellBasell. Esta última llegó a revalorizarse hasta un 60 % tras su inclusión en el fondo, ayudando a compensar un mes especialmente negativo para los mercados.
El uranio se perfila como otro de los sectores estratégicos en la cartera de ACATIS. El fondo está posicionado a través de Sprott Uranium Trust y Cameco, principal productor en Occidente, en un contexto marcado por el creciente interés del sector tecnológico en la energía nuclear para abastecer centros de datos vinculados a la inteligencia artificial. Los avances en seguridad y eficiencia, junto con la reactivación de proyectos nucleares —con más de 80 centrales en construcción y unas 120 en fase de planificación—, apuntalan las perspectivas de crecimiento del sector.
Además, el fondo incluye en su cartera compañías como KGHM Polska Miedź, mayor productor de cobre de Europa y uno de los principales productores de plata a nivel mundial, así como Wheaton Precious Metals, que opera bajo un modelo de financiación de minas a cambio de parte de su producción.
En conjunto, la estrategia de ACATIS Value Performer refleja una firme convicción en el papel de las materias primas como refugio de valor y motor de crecimiento en un entorno económico marcado por la volatilidad y los desafíos estructurales.


