Nueva fórmula para proteger un negocio en Internet
España,mayo de 2026
La ciberdelincuencia no deja de crecer en España. Uno de cada cinco delitos que se cometen ya son digitales, según datos del Ministerio del Interior, en un contexto en el que el país figura entre los más atacados del mundo y suele ocupar los primeros puestos de Europa por volumen de incidentes. Una situación que amenaza tanto a los usuarios como a las empresas con presencia en Internet, especialmente ante el auge de las ciberestafas basadas en la suplantación de marcas y el impacto de la inteligencia artificial en el acceso a la información.

En este escenario, el dominio web ha dejado de ser únicamente una puerta de entrada para convertirse en un activo estratégico de confianza y protección de marca. Así lo defienden desde la compañía especializada en dominios y presencia digital Ubilibet, que apunta al crecimiento de los denominados Brand TLD, extensiones de dominio propias y exclusivas de cada empresa.
Estos dominios surgieron tras la apertura impulsada por ICANN, el organismo regulador de los nombres de dominio, en 2012, cuando se permitió crear nuevas extensiones más allá de los tradicionales .com o .net. A partir de entonces aparecieron dominios vinculados a ciudades, como .madrid, o genéricos como .app, .shop o .club. Sin embargo, los Brand TLD van un paso más allá, ya que utilizan directamente el nombre de una marca, convirtiéndose en un espacio digital exclusivo que solo puede controlar la propia compañía.
Algunos ejemplos ya operativos son .apple, .seat, .mango o .bbva. Según explica Mónica Sorribas, Legal & Brand Protection Manager de Ubilibet, “estamos hablando de tener su propia extensión de dominio: un espacio digital exclusivo donde todo lo que ocurre está bajo el control de la marca, y donde la suplantación deja de tener sentido”.
La principal ventaja de este sistema, según los expertos, es que permite construir ecosistemas digitales cerrados y más seguros frente a intentos de fraude o phishing. “La URL no es un detalle técnico, sino uno de los primeros puntos de contacto del cliente, y a veces el único. En ese primer impacto ya nos estamos jugando credibilidad, reconocimiento y confianza”, señala Sorribas.
Las compañías pueden crear así direcciones como “tienda.ubilibet” o “promociones.ubilibet”, reforzando la identificación inmediata del usuario con el entorno oficial de la marca. Desde Ubilibet sostienen que esta estrategia resulta especialmente útil en un momento en el que los ciberdelincuentes aprovechan dominios similares o confusos para engañar a los consumidores.
La empresa recomienda además simplificar y ordenar la estructura digital corporativa para facilitar que el usuario reconozca las páginas legítimas desde el primer clic. “Si concentras tu identidad bajo tu propio dominio, puedes construir páginas globales o locales sin generar dudas, porque es el propio dominio el que habla por ti”, afirma Sorribas.
El interés por este tipo de dominios está creciendo entre grandes multinacionales, tanto para reforzar campañas digitales como para reservar su posicionamiento futuro en Internet. A diferencia de un dominio convencional, el registro de un Brand TLD requiere solicitarlo directamente a ICANN durante las ventanas de inscripción que el organismo abre periódicamente.
Ubilibet destaca que este año se abrirá una nueva convocatoria para solicitar estas extensiones exclusivas, un proceso que puede prolongarse durante meses y para el que la compañía ofrece asesoramiento y gestión integral a las empresas interesadas.


